Herminio entró a un estado más contemplativo. Su dislocación en la realidad lo es tanto como el dolor de los miembros fuera de sitio y así el pasaba los días entre su trabajo, bañando perros, y las tardes, en sociales, letras y tubos.
.
Hacía la cola del comedor, como uno más de los miles de perros hambrientos. Y sin embargo algo ya lo hacía destacar. Sería acaso su mirada proyectada hacia la vejez: ese silencio contemplativo delataba pensamientos sobre el tiempo, su tiempo. Quizá fuese a meditar en los ancestros, y ya empezase a parecérseles en la mirada.
.
Fueron luego impulsándolo a pintar un demonio junto a la fosa. Yo empecé a verlo con rostro de adulto, y aún, de anciano antropólogo desde entonces.
.
Un día era de noche y me quedé pensativo mirando al demonio. Estaba sentado en la fosa y me puse de pie, y una pintura en spray se hizo figura viviente. Y mostró su cuerpo en movimiento, que estaba oculto antes en la pared. Pronto llegaron más destructores y el trance acabó. Quedé impactado, sentí que ese dios se comunicaba conmigo. ¡El, que estaba en la pared! Yo me sentía tan ingenuo. Y se lo conté a los demás, para irme en paz.
.
Exterminio camina entre el pasto y pasa desapercibido, y ahí encuentra a toda la gente. Están en discusiones de política y de lo cotidiano. Lorenz descarga sus emociones con parodias de cada uno e imagina un futuro atroz y casi incendiario. Y se echa un rato y escucha a las aves. Pronto alcanza una quena y se decide a soplar.
.
En el esquema con que cada uno de nosotros se representa el mundo, hay diversos puntos de encuentro. Y en la conversación, por cada conexión buscamos una sonrisa, una mirada afable, cómplice y aterrada a la vez, como considerando que el señor de los temblores escucha y demanda respeto, igual que la tierra, a la cual se le hacen constantes ofrecimientos.
Mostrando entradas con la etiqueta Herminio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Herminio. Mostrar todas las entradas
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)